En medio de la agitación energética mundial, India, bajo el liderazgo del primer ministro Modi, impulsó la producción nacional de GLP y aseguró diversos suministros de crudo. La diplomacia estratégica y las intervenciones políticas lograron proteger a los ciudadanos de posibles escaseces y aumentos de precios. La inauguración de la refinería HPCL Rajasthan marca un paso significativo en la creciente capacidad de refinación de la India, posicionándola como la cuarta nación refinadora más grande del mundo.