Ingenieros de Katalyst Space Technologies prueban Link. | Imagen: NASA/Scott Wiessinger El Observatorio Swift fue lanzado en 2004, pero las recientes tormentas solares han empujado su órbita hacia abajo y está en peligro de quemarse en la atmósfera de la Tierra tan pronto como este año. Para intentar evitar su desaparición, la NASA ha contratado a Katalyst Space Technologies. La nave espacial Link de la compañía se lanzó el viernes con el objetivo de interceptar Swift, que no tiene sistema de propulsión, y devolver su órbita a su posición original. En este momento, Swift está dando vueltas a una altitud de 224 millas, y Link pretende aumentar esa altitud en unas 150 millas. Usar una nave espacial de tres brazos para poner un satélite en órbita 150 millas más alto es bastante desafiante, pero la velocidad... Lea la historia completa en The Verge.