Este verano, el parque nacional de Yosemite ha estado plagado de atascos y multitudes de visitantes. ¿Podrán estos tesoros nacionales populares resistir un futuro de recursos limitados? En una fresca y soleada mañana de finales de junio, la luz moteada se filtraba a través del dosel de un antiguo bosque de secuoyas gigantes, creando un tranquilo telón de fondo para un venado bura mientras deambulaba por el sendero. Familias de todo el mundo contemplaron con asombro los imponentes árboles, hablando en voz baja y en diferentes idiomas. Experiencias como estas atraen a más de 4 millones de personas al parque nacional Yosemite cada año. Pero a medida que un número cada vez mayor de visitantes viene para disfrutar de las espectaculares vistas, acampar bajo las estrellas o sentir la niebla que cae de sus atronadoras cascadas, los paisajes de Yosemite están siendo llevados al límite. Continuar leyendo...