La icónica "La noche estrellada" de Vincent van Gogh ha revelado un secreto científico. Los físicos que analizaron los patrones arremolinados de la pintura descubrieron que se parecen mucho a los modelos estadísticos de turbulencia, un fenómeno natural complejo. Esto sugiere que Van Gogh, a través de su aguda observación, capturó la esencia visual del movimiento fluido más de un siglo antes de que los científicos pudieran describirlo matemáticamente, haciendo de su obra maestra un eco sorprendente de los misterios de la naturaleza.