Según se informa, las autoridades de Irán están obligando a trabajadores y empresas a participar en las ceremonias fúnebres del ayatolá Ali Jamenei. Los informes indican directivas generalizadas de cierres y asistencia obligatoria, con advertencias de sellos comerciales en caso de incumplimiento. Incluso las organizaciones benéficas y los restaurantes se enfrentan a presiones para contribuir, lo que pone de relieve una importante movilización logística para los próximos eventos.