Fue insultado como un "puente monstruoso" y todas las autoridades se quejaron de él; ahora, después de siete años de planificación y producción, se está instalando el nuevo puente estrella de Hamburgo. El 30 de julio, el coloso de 4.200 toneladas será empujado durante diez horas por Max-Brauer-Allee. Una maniobra difícil.