La selección de fútbol de Corea del Sur quedó eliminada en la fase de grupos del Mundial y las críticas se han centrado en el entrenador y la federación. Sin embargo, los cimientos del fútbol juvenil se están desmoronando y el entorno deportivo se está deteriorando, con la prohibición de las actividades de educación física en las escuelas primarias. El número de clubes deportivos en escuelas secundarias y preparatorias está disminuyendo y se están perdiendo oportunidades para que los niños hagan ejercicio. El fútbol se ha convertido en parte de la estrategia de los exámenes de ingreso, en la que el poder económico y la competencia de los padres desempeñan un papel importante.