Las enormes inversiones en IA de los gigantes tecnológicos están provocando ansiedad en los inversores, lo que lleva a una liquidación de sus acciones. Sin embargo, las empresas de hardware, en particular los fabricantes de chips de memoria, están experimentando un auge a medida que aumenta la demanda de componentes de infraestructura de IA. Esta rotación del mercado prepara el escenario para una temporada crucial de resultados del segundo trimestre, en la que las empresas tecnológicas deben demostrar rendimientos tangibles de su gasto sustancial para apaciguar a los accionistas.