Es un gran año para Estados Unidos. Es el semiquincentenario, también conocido como América250, y Estados Unidos es coanfitrión de la Copa del Mundo. Pero los espectadores de estos eventos -y los millones de personas que viven en las ciudades que los acogen- tal vez no se den cuenta de que ellos también están siendo observados. Desde Kansas City hasta Nueva York, las ciudades estadounidenses que albergan la Copa del Mundo han estado intensificando sus capacidades de vigilancia en los meses previos al torneo. Las medidas de seguridad están en su punto más alto en Washington, DC, que no es sede de la Copa del Mundo, pero sí alberga una serie de espectáculos este verano. Las festividades del 4 de julio en la capital nacional... Lea la historia completa en The Verge.