El gobierno federal planea exigir a los empleados que se reporten enfermos con un certificado médico desde el primer día de enfermedad. La opción de tomar la baja por enfermedad por teléfono ya no debería estar disponible. El jefe de la Cancillería, Thorsten Frei, defiende los planes y rechaza la acusación de que crearían nueva burocracia.