Después de la Operación Sindoor, Pakistán estableció el Comando de la Fuerza de Cohetes del Ejército para reforzar las capacidades de ataque convencionales, con el objetivo de contrarrestar las respuestas de la India por debajo del umbral. La exitosa defensa de la India, utilizando sistemas S-400, mitigó los ataques paquistaníes durante el conflicto. Esta medida pone de relieve un cambio hacia la guerra sin contacto, en el que ambas naciones están reevaluando sus estrategias militares y planes de adquisiciones.