Un hombre, identificado como Lobga Rangzen, se prendió fuego frente a la sede de la ONU en Manhattan, portando una bandera tibetana en una supuesta protesta. Los testigos informaron haberlo visto envuelto en llamas antes de que los servicios de emergencia lo atendieran rápidamente. Fue declarado muerto en un hospital. Los folletos encontrados en el lugar llevaban lemas como "China fuera del Tíbet", lo que reflejaba un movimiento de independencia de larga data.