Bajo el mando del canciller Friedrich Merz, el gobierno ha puesto en marcha una iniciativa de reforma económica transformadora destinada a mejorar el panorama financiero de Alemania. El plan abarca importantes recortes de impuestos para las familias, ajustes en el sistema de pensiones que elevan la edad de jubilación y nuevas políticas de licencia por enfermedad que requieren notas médicas desde el primer día.