Los mercados asiáticos se desplomaron cuando las acciones de los fabricantes de chips experimentaron una fuerte caída, lo que generó temores de que el repunte de la IA podría haberse sobrecalentado. También surgieron preocupaciones sobre las posibles compras de chips de Apple en China, lo que afectaría a importantes actores como Samsung y SK Hynix. Mientras tanto, los comentarios del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, aliviaron las preocupaciones sobre la inflación, sugiriendo que no habrá aumentos inmediatos de las tasas de interés. Surgieron señales positivas del sector manufacturero estadounidense y las discusiones geopolíticas ofrecieron un rayo de optimismo.