El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, declaró un compromiso inquebrantable con el objetivo de inflación del 2%, señalando que no habrá flexibilización de la política monetaria a pesar de los llamados del presidente Trump a recortar las tasas. Warsh enfatizó la independencia de la Reserva Federal y anunció planes para aprovechar los datos económicos en tiempo real.