Francia está intensificando su ofensiva contra la moda ultrarrápida y apunta específicamente a plataformas chinas como Shein, Temu y Aliexpress. Una prohibición de la publicidad y un impuesto medioambiental cada vez mayor de hasta diez euros por artículo hasta 2030 pretenden hacer que el modelo de negocio sea menos atractivo. leer más en t3n.de