El Reino Unido se está embarcando en una iniciativa de defensa transformadora, invirtiendo £298 mil millones durante los próximos cuatro años. El primer ministro Keir Starmer dio a conocer este plan de largo alcance, que enfatiza la importancia de los drones, la inteligencia artificial y la resiliencia nuclear en respuesta a las crecientes tensiones globales. Centrándose en la modernización del ejército e inversiones sustanciales en nuevos submarinos y aviones de combate, el plan pretende disuadir las amenazas de forma proactiva.