Estados Unidos está reforzando sus defensas en el Indo-Pacífico, desplegando sistemas de armas avanzados como NMESIS y MADIS en Okinawa y Filipinas. Estos sistemas de misiles móviles, ubicados estratégicamente cerca de Taiwán, tienen como objetivo disuadir la agresión china desafiando el tráfico marítimo y las amenazas aéreas. Este despliegue avanzado es un componente clave de la estrategia estadounidense para defender Taiwán y mantener la estabilidad regional.