Los bancos centrales mundiales están aumentando las reservas de oro en medio de crecientes riesgos geopolíticos, y una parte importante planea reducir la exposición al dólar estadounidense. Una nueva encuesta revela un giro estratégico hacia el oro como protección, mientras que el euro y el renminbi se consideran alternativas, aunque no sin sus propios desafíos. Los bancos centrales también están adoptando cada vez más la IA para mejorar sus operaciones, adaptándose a un mundo de incertidumbre persistente.