Los profesionales creativos pueden respirar tranquilos ya que la IA, incluso los sistemas avanzados como el Codex de OpenAI, luchan por replicar la creatividad humana y el gusto visual en el diseño. Andrew Ambrosino, director del Codex, explicó que la naturaleza subjetiva del diseño dificulta el entrenamiento de la IA, a diferencia de las tareas de codificación objetiva. Si bien la IA sobresale en la ejecución técnica, el juicio humano sigue siendo crucial para el atractivo estético, lo que lleva a una era colaborativa de "vibecodificación" en la que los diseñadores guían la producción creativa de la IA.