La impresionante victoria de Marruecos por 3-2 en la tanda de penaltis sobre Holanda en la Copa Mundial de la FIFA 2026 ha provocado salvajes celebraciones en Casablanca, con aficionados saliendo a las calles. Sin embargo, la alegría se vio empañada por enfrentamientos entre policías y aficionados en La Haya, donde se arrojaron fuegos artificiales y piedras. El capitán Achraf Hakimi enfatizó que la victoria demuestra que el éxito de Marruecos en Qatar no fue una casualidad y destacó la dedicación y el trabajo duro del equipo.