Paraguay produjo una impactante sorpresa en la Copa del Mundo en Boston, venciendo a Alemania 4-3 en penales después de un empate 1-1 al que sobrevivió en gran medida bajo una presión implacable. Alemania dominó la posesión, las oportunidades y el territorio durante 120 minutos, pero careció de vanguardia, mientras que la heroicidad de Orlando Gill y la profunda resistencia defensiva de Paraguay los mantuvieron con vida. Pone fin a la primera derrota de Alemania en una tanda de penaltis en un Mundial.