Una severa ola de calor azotará el centro y este de Estados Unidos desde el martes hasta el feriado del 4 de julio. Se pronostica que las temperaturas superarán los 100°F con una humedad opresiva, lo que elevará aún más el índice de calor. Los mínimos nocturnos ofrecerán poco respiro, aumentando el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor para millones de personas.