Tres empresas que fabrican casi todos los chips de memoria del mundo (Samsung, SK Hynix y Micron) se enfrentan a una demanda colectiva en Estados Unidos acusándolas de restringir el suministro de DRAM para inflar los precios. Presentada en California, la denuncia alega que el trío redujo la producción de DDR3 y DDR4, pasó a la costosa HBM centrada en la IA y estafó a los consumidores. Se trata del tercer ciclo de fijación de precios entre las mismas empresas.