El capitán de Inglaterra, Ben Stokes, ha revelado el profundo costo emocional de la derrota del Ashes como la razón principal de su retiro internacional. Le confesó a su esposa que sentía que "no le quedaba más lucha" para superar la decepción. Stokes citó el abrumador agotamiento emocional, físico y mental, acumulado durante años de exigente cricket, como la fuerza impulsora detrás de su decisión de alejarse del juego que ama.