Enfaticemos: el aumento de las temperaturas no es sólo un fenómeno natural, es una crisis de salud global. Además de las medidas personales, las medidas públicas son fundamentales. Las medidas individuales (sombrero, agua, sombra...) son protectoras pero insuficientes. Si no refrigeramos las ciudades, estructuramos el sistema sanitario acorde a la crisis climática y reducimos las emisiones de carbono; ¡Los esfuerzos individuales no son más que verter un vaso de agua en el bosque en llamas!