La advertencia del presidente Lula llegó luego de que Donald Trump señalara que la nación suramericana se ha vuelto “un poco duro” y “políticamente peligroso”. El presidente estadounidense se refería a la condena impuesta por el Tribunal Supremo al exlegislador Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, por hacer gestiones para lograr sanciones contra Brasil.