NHK analizó aproximadamente 50 casos de los llamados "asesinatos de cuidados de enfermería" que tuvieron lugar en todo el país durante los últimos cinco años, en los que miembros de la familia perdieron la vida debido a la fatiga por cuidar a otros, y encontró que más del 70% de los perpetradores que brindaron atención o asistencia padecían problemas de salud física y mental. Además, sólo una de cada tres personas consultó a sus familiares o cuidadores antes del incidente, y los expertos señalan que "es necesario ampliar el apoyo a los cuidadores".