Portugal y la República Democrática del Congo protagonizaron un dramático empate 1-1 en Houston (EE. UU.), en un partido en el que los africanos, partiendo como 'outsiders', demostraron una notable resistencia frente a uno de los favoritos del torneo. João Neves puso arriba a los portugueses al principio del partido, pero un gol de Yoane Wissa, justo antes del descanso, les dio a los Leopardos un punto crucial en su primera participación en un Mundial desde 1974.