Dom Irineu Roman: "La prevención es, ante todo, un acto de caridad cristiana" Divulgación La previsión de una nueva sequía grave en la Amazonía llevó al arzobispo metropolitano de Santarém, Dom Irineu Roman, a lanzar una fuerte advertencia a la Iglesia y a la sociedad. En un mensaje difundido por el Vaticano y compartido en las plataformas de la Iglesia católica, el presidente de la Regional Norte 2 de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB), que reúne a los estados de Pará y Amapá, llamó a una movilización preventiva ante la posibilidad de que un fenómeno de El Niño de grandes proporciones llegue a la región en los próximos meses. ✅ Siga el canal g1 Santarém e Região en WhatsApp El documento fue presentado durante la reunión del Consejo Permanente de la CNBB, en Brasilia, y expresa preocupación por el calentamiento de las aguas del Océano Pacífico, fenómeno que podría provocar sequías prolongadas en el Norte y Nordeste del país, agravando los efectos del cambio climático en la Amazonía. En el mensaje, Dom Irineu destaca que la región aún lleva las marcas de la crisis ambiental vivida en 2024, cuando una sequía histórica redujo drásticamente los niveles de los ríos, aisló a comunidades y favoreció incendios a gran escala. Durante ese período, Santarém registró niveles alarmantes de contaminación del aire, afectando la salud de la población y ejerciendo presión sobre la red hospitalaria. "La prevención es, ante todo, un acto de caridad cristiana", afirmó el arzobispo, defendiendo acciones inmediatas para minimizar los impactos de una posible nueva crisis climática. Ahora en g1 Según Dom Irineu, los grandes ríos amazónicos, como el Amazonas, el Tapajós, el Xingu y el Tocantins, representan mucho más que cursos de agua. Son vías de transporte, fuente de alimento, sustento económico y conexión entre miles de comunidades ribereñas. Con la posibilidad de una nueva sequía extrema, existe el riesgo de interrupción de la navegación, escasez de alimentos y medicinas y aumento de la vulnerabilidad social en zonas remotas de la Amazonía. La movilización propuesta por CNBB Norte 2 se basa en tres frentes principales: acciones preventivas para reducir los impactos de la sequía y la contaminación, fortalecer la soberanía alimentaria a través de prácticas agrícolas adaptadas al cambio climático e intensificar las campañas para combatir los incendios, que tienden a agravarse durante los períodos de sequía. La preocupación de la Iglesia está en línea con las enseñanzas del Papa Francisco, especialmente en la Exhortación Apostólica "Querida Amazônia", en la que el pontífice sostiene que la preservación de la selva y la protección de los pueblos amazónicos son responsabilidades globales. Dom Irineu cita el documento como inspiración para la movilización regional. La CNBB Norte 2 también pretende ampliar el diálogo con autoridades públicas, líderes comunitarios y organizaciones sociales para construir estrategias conjuntas antes de que se intensifiquen los efectos del fenómeno climático. La intención es evitar que la actual temporada de lluvias genere una falsa sensación de seguridad y comprometa la planificación de acciones necesarias. Al final de su mensaje, Dom Irineu refuerza que la defensa de la Amazonía va más allá de las cuestiones medioambientales. Para él, es un compromiso con la vida, la dignidad humana y el futuro de las próximas generaciones. "Cuidar la creación es cuidar el futuro del mundo", destaca el arzobispo. Carta Dom Irineu Divulgación Mensaje Dom Irineu Divulgación