Emmanuel Macron recibe a Donald Trump en Versalles para celebrar los 250 años de la independencia estadounidense. Y es la primera vez en medio siglo: ningún presidente estadounidense ha tenido derecho a ello desde Jimmy Carter en 1978. Entre esplendor monárquico y símbolo diplomático, Versalles se está convirtiendo una vez más en el arma secreta de la diplomacia francesa. En su columna internacional, Mathieu Jolivet repasa la historia de este castillo y la estrategia de Macron para convertirlo en un activo diplomático.