Desde el lunes 15 de junio, muchas personas desplazadas por la fuerza por el ejército israelí en el Líbano han tomado el camino hacia sus ciudades y pueblos de origen. A pesar de los bombardeos que continúan en determinadas localidades y de un memorando de entendimiento entre Irán y Estados Unidos aún no firmado, algunos ven en este nuevo alto el fuego una nueva esperanza de volver a sus vidas anteriores.