Patrick Pouyanné, oído el miércoles ante la comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, estimó que el límite de los precios en el surtidor había generado un déficit de 200 millones de euros para TotalEnergies. Una operación esgrimida por el grupo petrolero para responder a las amenazas de un impuesto a los “superbeneficios”.