Un barco militar ruso disparó tiros de advertencia contra un yate el martes por la mañana en el Canal de la Mancha, al sur de la Isla de Wight. El primer ministro británico, Keir Starmer, calificó este suceso sin precedentes de “profundamente preocupante”. Se produjo dos días después del abordaje de un petrolero de la flota fantasma rusa por parte de la Royal Navy el domingo.