En sus declaraciones en la Cumbre del G7, el presidente estadounidense, Donald Trump, criticó las operaciones de Israel en el Líbano y dijo que la cuestión de Hezbolá debería ser resuelta por Siria. Al afirmar que Israel utilizó fuerza excesiva en el Líbano, Trump pidió al primer ministro Benjamín Netanyahu que actúe de manera más responsable. Los expertos evaluaron la declaración de Trump como una advertencia a Israel y como un intento de imponer a la administración siria el deber de distanciar a Hezbollah de Irán. El experto en Líbano Michael Young advirtió que tal escenario podría arrastrar a la región a una crisis mayor.