Oficinas sobrecalentadas, almacenes sofocantes, talleres transformados en hornos… A medida que aumentan las olas de calor, el calor en el trabajo ya no es sólo una cuestión de comodidad. Se convierte en una cuestión de salud, seguridad y legal. Sin embargo, una amplia encuesta revela que la mayoría de los franceses aún desconocen las obligaciones de sus empleadores y los recursos que tienen a su disposición cuando las temperaturas se vuelven peligrosas.