Los resultados de un gran estudio de más de 31.000 pacientes con diabetes tipo 2 muestran que un grupo de medicamentos comunes para controlar la presión arterial puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedad renal. Aunque estos hallazgos aún no prueban una relación de causa y efecto, dicen los investigadores, podrían influir en cómo se eligen los medicamentos para la presión arterial en los pacientes diabéticos.