Los precios internacionales del petróleo retrocedieron con fuerza y perforaron la barrera de los 80 dólares por barril ante la expectativa de la reapertura del estrecho de Ormuz y la posibilidad de que Washington flexibilice sanciones al petróleo iraní. El mercado se aleja así de los máximos cercanos a los 100 dólares registrados durante la guerra en Medio Oriente.