Eduardo Bolsonaro fue sentenciado a cuatro años de prisión el martes en Brasil por presionar a las autoridades estadounidenses para que intercedieran ante su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, él mismo condenado por intento de golpe de Estado. Se le acusó en particular de haber presionado a los Estados Unidos de Donald Trump para que impusieran sanciones económicas contra Brasil.