El psicólogo tucumano Federico Rossi Colombo, uno de los diez imputados por entorpecer la investigación, dijo que no tenía plata para viajar y pagar el abogado. Lo declararon en rebeldía y ordenaron su detención por pedido del fiscal. Pero después los jueces dieron marcha atrás y lo dejaron sumarse por Zoom con una defensora oficial.