Para su primera Copa del Mundo en 52 años, la República Democrática del Congo comienza la competición con mano dura. Los Leopardos se enfrentarán el jueves a Portugal, uno de los equipos favoritos al título. Para superar este desafío, no podrán contar con una gran parte de sus seguidores que se encuentran bajo medidas sanitarias debido a la epidemia de ébola.