La organización "Estado Islámico" se atribuyó el martes el ataque perpetrado el lunes contra un campamento del Ministerio del Interior sirio en Raqqa, en el que murió uno de sus empleados. En otro ataque, la compañía estatal de telecomunicaciones siria anunció el lunes que un cable submarino internacional que une la ciudad de Tartus y Alejandría en Egipto había sido objeto de un acto de sabotaje, afectando el servicio de Internet para los usuarios de todo el país.