Las presiones inflacionarias derivadas de la crisis energética hicieron que este martes 16 de junio -y por primera vez desde diciembre- el Banco Central de Japón elevó sus tasas de interés en 25 puntos básicos hasta el 1%, un valor no visto desde 1995. Sigue así los pasos del Banco Central Europeo, que también elevó sus tipos bajo argumentos similares. Para esta semana se esperan las decisiones de política monetaria de los bancos centrales de Estados Unidos e Inglaterra.