El acuerdo alcanzado entre EE.UU. e Irán fue bien recibido por la opinión pública, ya que disminuyó el riesgo de guerra en los países del Golfo. Sin embargo, países de la región como Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Qatar se muestran cautelosos porque el acuerdo no cubre el programa de misiles balísticos de Irán, la capacidad de vehículos aéreos no tripulados y las fuerzas de milicias en la región. Si bien los expertos afirman que Irán ha hecho menos concesiones en comparación con el acuerdo nuclear de 2015, señalan que los países del Golfo ahora están tratando de crear sus propios mecanismos de seguridad regionales en lugar de depender únicamente del paraguas de seguridad de Estados Unidos.