La influencia de los Hermanos Musulmanes ha disminuido en los últimos años en varios países árabes, después de que en algunos de ellos fueran prohibidos o clasificados como organización terrorista y su presencia política disminuyera en otros. Pero Sudán parece ser una excepción. La guerra reformó una red de alianzas militares, políticas y de seguridad que colocaron al grupo en el centro de una de las crisis más complejas de la región.