El primer ministro británico, Keir Starmer, anunció el lunes que su país impedirá que los menores de dieciséis años utilicen un grupo de aplicaciones de redes sociales, calificándolo de "momento decisivo para nuestro país".   Starmer subrayó que contraatacaría si las empresas tecnológicas se resistieran a esta medida, cuyo objetivo es proteger a los niños de contenidos nocivos y excesivos.