Los recientes acontecimientos en la Casa Blanca muestran una marcada división en la política estadounidense. El controvertido discurso de un luchador de UFC y el mal funcionamiento de un Reflecting Pool, atribuido a un sabotaje por parte de sus seguidores, lo ponen de relieve. Los críticos ven esto como signos de decadencia. Esta era combina la gobernanza con los reality shows y los comentarios en Internet, lo que marca un momento surrealista para la nación.