La industria de carga y los fabricantes de vehículos eléctricos dicen que la medida podría costar empleos y perjudicar al sector automotriz del Reino Unido Los planes del gobierno del Reino Unido de debilitar aún más los objetivos de los automóviles eléctricos han provocado una furiosa reacción de la industria de la carga y de la marca de automóviles eléctricos Polestar, que saldría perdiendo con los cambios. Se espera que el gobierno laborista diluya las normas conocidas como mandato de vehículos de cero emisiones (ZEV). Fuentes gubernamentales han dicho que reducirá el objetivo para los coches eléctricos puros del 80% de todas las ventas para 2030 al 50%. Continuar leyendo...