En medio del anuncio de un acuerdo de paz, Irán llega a EE.UU. bajo estrictas medidas de seguridad La llegada de la selección iraní a Los Ángeles, Estados Unidos, marcó un capítulo más de un largo proceso que llevó la política internacional al Mundial. La delegación iraní desembarcó momentos antes del anuncio de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, este domingo (14). Desde el aeropuerto, el equipo se dirigió directamente a un hotel cercano. Las calles de la región estuvieron parcialmente cerradas y hubo un fuerte sistema de seguridad durante el movimiento. Pese a ser una de las primeras selecciones en garantizarse una plaza en el Mundial, Irán se ha enfrentado a la incertidumbre en las últimas semanas por el conflicto con Estados Unidos, que ha puesto en duda la presencia del equipo en la competición. En medio del anuncio de un acuerdo de paz, Irán llega a EE.UU. bajo estrictas medidas de seguridad Buenos días Brasil En mayo, el equipo viajó a Turquía para comenzar a entrenar y solicitar visas de entrada. Sin embargo, los documentos no fueron aprobados hasta la víspera del viaje a México. La federación iraní cambió la base de la delegación, que inicialmente estaría en Tucson, Arizona, a la ciudad de Tijuana. En total, a 11 miembros de la delegación se les negaron visas. Además, apenas unos días antes del inicio del Mundial, el equipo fue informado que jugadores y cuerpo técnico no podrían quedarse en Estados Unidos. La restricción acabó relajándose, pero con condiciones: la delegación sólo puede entrar en territorio americano la víspera de los partidos y deberá salir del país inmediatamente después de los juegos. El domingo (14), Andrew Giuliani, principal responsable de la Casa Blanca para la organización del Mundial, afirmó que la autorización de entrada de la delegación iraní representa un “gesto de buena voluntad”. En medio del anuncio de un acuerdo de paz, Irán llega a EE.UU. bajo estrictas medidas de seguridad Buenos días Brasil Irán disputará todos los partidos de la fase de grupos en Estados Unidos, en las ciudades de Los Ángeles y Seattle, mismas ciudades que albergarán los partidos de la selección estadounidense. Si los dos equipos terminan la primera fase en el segundo lugar de sus grupos, podrán enfrentarse en la siguiente etapa de la competición.