Un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, mediado por Pakistán, abre la puerta a detener la escalada y reabrir el Estrecho de Ormuz, pero deja preguntas importantes sin respuestas decisivas. Entre el expediente nuclear, la posición de Israel en el Líbano y las garantías de implementación, la tregua anunciada parece más cercana a una prueba política y de seguridad compleja que a un acuerdo final. ¿Resistirá el acuerdo la primera prueba de campo?